
Me marcho a respirar el aire puro de las montañas, en algún lugar indeterminado próximo a Vielha, lejos de la matraca de motores que no cesa en la ciudad. Hoy hago buena la afirmación de Lin Yutang, que en una ocasión dijo que un buen viajero es el que no sabe a dónde va, y un viajero perfecto es el que no sabe de dónde viene.
3 comentarios:
Q envidia me das Robles, ¿había nieve?. Besos mil malandrín.
¡¿pero has vuelto ya?!. Nada de quedarse por Cadaqués y comprarse una barquichuela..., que nos conocemos...
Había nieve, allá en lo alto, en los picos que rodean el valle, parecía que si alargabas el brazo podías tocar el hielo con los dedos. Mientras, Barcelona se desdibuja cada vez más.
P.D: La cabaña en la nieve o la barquichuela en Cadaqués son opciones que nunca se descartan.
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